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nov 11 08

Los nadies

by Mj Sierra

Sueñan las pulgas con comprarse un perro
y sueñan los nadies con salir de pobres,
que algún mágico día
llueva de pronto la buena suerte,
que llueva a cántaros la buena suerte;
pero la buena suerte no llueve ayer, ni hoy,
ni mañana, ni nunca,
ni en lloviznita cae del cielo la buena suerte,
por mucho que los nadies la llamen
y aunque les pique la mano izquierda,
o se levanten con el pie derecho,
o empiecen el año cambiando de escoba.

Los nadies: los hijos de nadie,
los dueños de nada.
Los nadies: los ningunos, los ninguneados,
corriendo la liebre, muriendo la vida, jodidos,
rejodidos:

Que no son, aunque sean.
Que no hablan idiomas, sino dialectos.
Que no profesan religiones,
sino supersticiones.
Que no hacen arte, sino artesanía.
Que no practican cultura, sino folklore.
Que no son seres humanos,
sino recursos humanos.
Que no tienen cara, sino brazos.
Que no tienen nombre, sino número.
Que no figuran en la historia universal,
sino en la crónica roja de la prensa local.
Los nadies,
que cuestan menos
que la bala que los mata.

Eduardo Galeano

La imagen la encontré aquí

nov 10 08

The lady of Shalott, Loreena McKennitt

by Mj Sierra

Por un buen comienzo de semana…

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“The Lady of Shalott”

On either side of the river lie
Long fields of barley and of rye,
That clothe the Wold and meet the sky;
And thro’ the field the road run by
To many-towered Camelot;
And up and down the people go,
Gazing where the lilies blow
Round an island there below,
The Island of Shalott.

Willows whiten, aspens quiver,
Little breezes dusk and shiver
Thro’ the wave that runs for ever
By the island in the river
Flowing down to Camelot.
Four grey walls, and four grey towers,
Overlook a space of flowers,
And the silent isle embowers
The Lady of Shalott.

Only reapers, reaping early,
In among the bearded barley
Hear a song that echoes cheerly
Down to Tower’d Camelot;
And by the moon the reaper weary,
Piling sheaves in uplands airy,
Listening, whispers “Tis the Fairy
The Lady of Shalott.”

There she weaves by night and day
A magic web with colours gay.
She has heard a whisper say,
A curse is on her if she stay
To look down to Camelot.

She knows not what the curse may be,
And so she weaveth steadily,
And little other care hath she,
The Lady of Shalott.

And moving through a mirror clear
That hangs before her all the year,
Shadows of the world appear.
There she sees the highway near
Winding down to Camelot;
And sometimes thro’ the mirror blue
The Knights come riding two and two.
She hath no loyal knight and true,
The Lady of Shalott.

But in her web she still delights
To weave the mirror’s magic sights,
For often thro’ the silent nights
A funeral, with plumes and lights
And music, went to Camelot;
Or when the moon was overhead,
Came two young lovers lately wed.
“I am half sick of shadows,” said
The Lady of Shalott.

A bow-shot from her bower-eaves,
He rode between the barley sheaves,
The sun came dazzling thro’ the leaves,
And flamed upon the brazen greaves
Of bold Sir Lancelot.
A red-cross knight for ever kneel’d
To a lady in his shield,
That sparkled on the yellow field,
Beside remote Shalott.

His broad clear brow in sunlight glow’d;
On burnish’d hooves his war-horse trode;
From underneath his helmet flow’d
His coal-black curls as on he rode,
As he rode down to Camelot.
From the bank and from the river
He flashed into the crystal mirror,
“Tirra lirra” by the river
Sang Sir Lancelot.

She left the web, she left the loom,
She made three paces thro’ the room,
She saw the water-lily bloom,
She saw the helmet and the plume,
She look’d down to Camelot.
Out flew the web and floated wide;
The mirror crack’d from side to side;
“The Curse is come upon me,” cried
The Lady of Shalott.

And down the river’s dim expanse
Like some bold seer in a trance,
Seeing all his own mischance–
With a glassy countenance
did she look to Camelot.
And at the closing of the day
She loosed the chain, and down she lay;
The broad stream bore her far away,
The Lady of Shalott.

Heard a carold, mournful, holy,
Chanted loudly, chanted lowly,
Till her blood was frozen slowly,
And her eyes were darkened wholly,
Turn’d to tower’d Camelot.
For ere she reach’d upon the tide
The first house by the water-side,
Singing in her song she died,
The Lady of Shalott.

Under tower and balcony,
By garden-wall and gallery,
A gleaming shape she floated by,
Dead-pale between the houses high,
Silent into Camelot.
Out upon the wharfs they came,
Knight and burger, lord and dame,
And round the prow they read her name,
The Lady of Shalott.

Who is this? And what is here?
And in the lighted palace near
Died the sound of royal cheer;
And they crossed themselves for fear,
All the knights at Camelot;
But Lancelot mused a little space
He said, “She has a lovely face;
God in his mercy lend her grace,
The Lady of Shalott.”

Music by Loreena McKennitt
Lyrics by Alfred Lord Tennyson (1843)

ene 11 08

Siempre me quedará…

by Perseida

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ene 10 08

Sobre el mar

by Mj Sierra

 

octubre-001.jpg

dic 18 07

Insomnios

by Perseida



Mientras aún navegaba, la brisa soñaba hacia el Sur.

Mientras soñaba la brisa, aún navegaba hacia el Sur.

La brisa hacia el Sur navegaba, mientras aún soñaba.

Soñaba mientras la brisa aún navegaba hacia el Sur.

Mientras aún soñaba, el Sur navegaba hacia la brisa.

Hacia el Sur la brisa navegaba, mientras aún soñaba.

Hacia el Sur soñaba, mientras la brisa aún navegaba.

Aún soñaba, mientras hacia el Sur navegaba la brisa.

Aún navegaba hacia el Sur, mientras la brisa soñaba.

Aún soñaba la brisa hacia el Sur, mientras navegaba.

El Sur soñaba hacia la brisa, mientras aún navegaba.

(….)

Completar hasta que el sueño invada la noche…

dic 17 07

Configurando la Navidad

by Perseida

Ando configurando en mi entorno una Navidad de ausencias que se me escapan entre los huecos del recuerdo. Mientras tanto, la vida parece que corre entre luces de colores. No hay lugar donde esconderse, ni tan siquiera entre las sombras de la noche, con esa oscuridad anunciada que deja cada atardecer en su mirada.
Sólo, a veces, la palabra ayuda.

No llueve por no limpiar el aire; sigue enrareciendo las tardes de Diciembre.
Simulo que veo un amanecer cada día. Me absorbe el asfalto en obras de la carretera. Permanece en mi retina el gris plateado de un horizonte infinito que se acuna sobre un mar pausado por la escarcha.

Y los silencios…

MJ Sierra

Imagen @Xose , Galerias Lafayette, París

nov 9 07

La Luz Prodigiosa

by Perseida

Traigo hoy este maravilloso canto a Federico en la voz de Dulce Pontes y música del compositor italiano Ennio Morricone. Luz prodigiosa es un fragmento de la obra teatral Bodas de sangre, que ya cantara Camarón de la Isla en La leyenda del tiempo (1979) bajo el título Nana del caballo grande.

Esta entrañable nana fue incluida en la banda sonora de la película del mismo nombre del director Miguel Hermoso, estrenada en 2003. En su trama se fabula con la hipótesis de que García Lorca no muriera frente al pelotón de fusilamiento y construye así un canto a la solidaridad y al amor alrededor de la figura mítica del poeta asesinado durante la Guerra Civil Española.

Nana, niño, nana
del caballo grande
que no quiso el agua.

El agua era negra
dentro de las ramas.
Cuando llega al puente
se detiene y canta.
¿Quien dirá, mi niño,
lo que tiene el agua
con su larga cola
por su verde sala?
Duérmete, clavel,
que el caballo no quiere beber.
Duérmete, rosal,
que el caballo se pone a llorar.

Federico García Lorca

oct 30 07

Baudelaire

by Perseida

Ven a mi pecho, alma sorda y cruel,
tigre adorado, monstruo de aire indolente;
quiero enterrar mis temblorosos dedos
en la espesura de tu abundosa crin;
sepultar mi cabeza dolorida
en tu falda colmada de perfume
y respirar, como una ajada flor,
el relente de mi amor extinguido.

¡Quiero dormir! ¡Dormir más que vivir!

En un sueño, como la muerte, dulce,
estamparé mis besos sin descanso
por tu cuerpo pulido como el cobre.

Para ahogar mis sollozos apagados,
sólo preciso tu profundo lecho;
el poderoso olvido habita entre tus labios
y fluye de tus besos el Leteo.

Mi destino, desde ahora mi delicia,
como un predestinado seguiré;
condenado inocente, mártir dócil
cuyo fervor se acrece en el suplicio.

Para ahogar mi rencor, apuraré
el nepentes y la cicuta amada,
del pezón delicioso que corona este seno
el cual nunca contuvo un corazón.

Charles Baudelaire(*) El leteo, de Las flores del mal

(*) Hace 150 años, en junio de 1857, salió en Francia la primera edición del libro de poemas Las Flores del Mal de Charles Baudelaire. Las consecuencias de su publicación fueron determinantes para la vida y obra del autor, así como para toda la poesía y literatura moderna hasta hoy día. Con su poesía nació “un nuevo estremecimiento”, según lo calificó Víctor Hugo, en ella se encuentra toda una rebelión contra lo políticamente correcto, contra lo establecido y la fatua moral de la época, dominada por las conveniencias, lo comercial y los avances tecnológicos y sociales; como en la nuestra. Y por ello fue condenado, llevado a los tribunales y postergada su obra en vida. Sin embargo, a mediados del siglo XX, Jean Paul Sartre revindicó al autor y su obra, como referentes del verdadero artista. Y un siglo después de su condena, el mismo tribunal que lo castigó lo absuelve haciendo un ejercicio crítico de modestia y prudencia.

Baudelaire es símbolo de independencia, de rebeldía, de la primera bohemia, de los primeros dandis y de la vida moderna. Su concepción estética ha tenido y tiene influencia por doquier, desde la música de Bob Dylan o Patty Smith a las musas de Francisco Umbral, pasando por toda la exquisita lista de poetas malditos, roqueros rebeldes con/sin causa, actores, directores de cine y artistas sin más.

Imagen: Kniender female half act, Egon Schiele

sep 17 07

Hace falta estar ciego…

by Perseida

pasos.jpg

Hace falta estar ciego,

tener como metidas en los ojos raspaduras de vidrio,

cal viva,

arena hirviendo,

para no ver la luz que salta en nuestros actos,

que ilumina por dentro nuestra lengua,

nuestra diaria palabra.

Hace falta querer morir sin estela de gloria y alegría,

sin participación de los himnos futuros,

sin recuerdo en los hombres que juzguen el pasado sombrío

de la tierra.

Hace falta querer ya en vida ser pasado,

obstáculo sangriento,

cosa muerta,

seco olvido.

Rafael Alberti

ago 17 07

El techo de África

by Perseida

Kilimanjaro

El Kilimanjaro es la cumbre más alta de África, con 5.895 metros de altitud máxima en el pico de Uhuru Peak. El volcán, todavía en activo, formado por tres más, fue escalado por primera vez por el alemán Hans Meyer y el austriaco Ludwig Purtscheller en 1889 y está considerado uno de los Seven Summits.

La montaña más alta que se eleva sobre África, al norte de las estepas masais, sobre la gran falla del Rift (margen oriental del Gran Valle del Rift es una gran fractura geológica cuya extensión total es de 4.830 kms en dirección norte-sur. Valle del Rift) es el Kilimanjaro. En swajili, Kilima Njaro significa ‘montaña que brilla’

La mejor época para intentar la ascensión son los meses más secos de Septiembre, Octubre, Enero y Febrero. Desde Europa hay un vuelo diario de Northwest Airlines que parte de Amsterdam y te deja en el aeropuerto del Kilimanjaro.

El Kilimanjaro es una de las pocas cumbres cuya ascensión no tiene las complicaciones de otras montañas míticas como el Everest o el K2, aunque por supuesto hay que ir bien preparado. Las tres rutas más sencillas, Marangu, Rongai y Machame pueden ser escaladas por una persona de buena salud sin necesidad de conocimientos ni experiencia en montañismo. La Vía Marangu es el camino más rápido a la cima (4-5 días de ascensión), pero también el más masificado de turistas, Además, es tan pendiente que apenas te da tiempo de acostumbrarte a la altitud, lo que deriva en que pocos alcancen la cumbre siguiéndola. Lo fundamental es tomarse la ascensión con tranquilidad.

A lo largo de la ascensión existen refugios con utensilios de cocina, baños (el típico agujero en el suelo, no esperes otra cosa), y en algunos hasta electricidad, donde hacer noche al final de cada día.La subida no es demasiado técnica pero si seria. Los peligros relacionados con la altitud son los que aconsejan contar con un buen guía, alguien que sepa reconocer el “mal de altura” y sepa como tratarlo. Las condiciones climáticas serán, seguramente extremas, teniendo que soportar temperaturas de más de 15 grados bajo cero. Es un viaje desde la jungla tropical a los glaciares, así que llevar ropa adecuada es muy importante.

El final es lo que más cuesta generalmente. La acometida a la cumbre se hace desde Kibo, generalmente durante la noche, ya que es más facil subir por la ladera helada, para llegar a Gilman’s Point hacía las 5 o 6 de la madrugada. Desde aquí todavía falta hora y media de subida hasta la cumbre en Uhuru. Aquellos que todavía tengan fuerzas suficientes conseguirán llegar a Uhuru Peak al mismo tiempo que sale el sol y disfrutarán de uno de los mayores espectáculos que se pueden ver en la Tierra. Y por supuesto, no olviden hacerse la foto.

v.s. Diario del viajero