O Sol naceu na punta dos pés

 

Peace of Mind, by Rafael Angel Sierra Calle
Peace of Mind, by Rafael Angel Sierra Calle

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O Sol naceu na punta dos pés,
co canto dun paxaro na póla.
Acordei e cantabas en soños.

Mostrabas a túa cara no espello,
o espello reflictía un sorriso.
Prometías cantar máis alto
para plantar o arbusto do amor.

O Sol naceu na punta dos pés,
co canto dun paxaro na póla.
Acordei e cantabas en soños.

O vento murmuraba indiscreto
as marabillas do mundo no teu oído.
Unha brisa travessa revelaba
os segredos do fondo do mar
no teu oído curioso.

O Sol naceu na punta dos pés,
co canto dun paxaro na póla.
Acordei e cantabas en soños.

Coido que atopaches ouro suficiente.
Cansei do fondo do mar.
Logo, a néboa e as noites xeadas
van estender o primeiro xeo no chan
na esteira dunha mañá pálida.

Estás a cantar de novo en soños.

Xose de la Paz

 

 

Algún día cruzaré tus puentes

New-York-City, Two-Bridges-Framed-Print-by-Vivienne-Gucwa
New-York-City, Two-Bridges-Framed-Print-by-Vivienne-Gucwa

*

Algún día cruzaré tus puentes.
Queens, luego Brooklyn,
y vuelta a empezar.

Sabré entonces,
y solo en ese instante,
a qué saben tus ruidos
desde el silencio de mis miedos,
bajo el cobijo de unos versos.

Algún día,
uno de éstos cualquiera
en los que miro
desde mi centro a tu horizonte,
en los que las sombras
se despistan ese instante
y puedo escapar
y acercarme a tu regazo
en un suspiro para amarte,
ese día, amor,
cruzaré tus puentes,
Queens, después Brooklyn,
y solo en ese instante
sabré gozarte.

-New York, ciudad soñada-

#Vuelosplumalairedeti MjSierra

Mar, loco perpetuo


Para olvidarme de por qué he venido,

de para qué he nacido, hemos nacido,

vengo a mirarte, mar, loco perpetuo.

(…)

Juan Ramón Jiménez

Te echo de menos, mar…

¿Qué tiene tu brisa que

enaltece sin errar

ni dañar nunca los límites

sobre la herrumbre de mi alma?

Vuelve pronto. Date prisa.

La rutina ha ordenado podarme las alas.

M. J. Sierra

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**

Si ves que no estoy

cuando vuelvas

búscame entre las vegas fértiles

de sueños

o en las mareas que adornan los océanos

donde al alba

seguro me encuentras.

**

Quizá me halles

perdida en aquel prado que

de tan verde

ahuyentó al camino

antes de señalarme los pasos precisos

para lograrte

virando, sin rumbo fijo.

**

Puede que tropieces conmigo

a tientas

mientras dibujo corazones

en cortezas de árboles marchitos

 – a sabiendas, me dejan herirlos

para sanar mi tristeza.

**

Pero no me busques cerca de la tierra,

ni entre las piedras ocultas en la arena

de aquella playa desnuda, extraña y vacía

que anoche al besarte, se volvió eterna.

M. J. Sierra,

!hace tanto ya!