SUR DE ABRIL

La otra tarde, mientras los tambores de la semana santa retumbaban por las calles de Granada, mi hermano Victor y yo grabábamos algún que otro poema, yo con mi voz, él con sus acordes ‘a vuelo pluma’. Es increíble cómo acarician sus dedos las cuerdas de su guitarra. No había notas musicales escritas, solo me dijo: “Tú dímelo, ya te sigo yo” He de decir que la calidad del sonido es pobre, pues se grabó con mi “móvil patata” pero, […]