O Sol naceu na punta dos pés

 

Peace of Mind, by Rafael Angel Sierra Calle
Peace of Mind, by Rafael Angel Sierra Calle

.

O Sol naceu na punta dos pés,
co canto dun paxaro na póla.
Acordei e cantabas en soños.

Mostrabas a túa cara no espello,
o espello reflictía un sorriso.
Prometías cantar máis alto
para plantar o arbusto do amor.

O Sol naceu na punta dos pés,
co canto dun paxaro na póla.
Acordei e cantabas en soños.

O vento murmuraba indiscreto
as marabillas do mundo no teu oído.
Unha brisa travessa revelaba
os segredos do fondo do mar
no teu oído curioso.

O Sol naceu na punta dos pés,
co canto dun paxaro na póla.
Acordei e cantabas en soños.

Coido que atopaches ouro suficiente.
Cansei do fondo do mar.
Logo, a néboa e as noites xeadas
van estender o primeiro xeo no chan
na esteira dunha mañá pálida.

Estás a cantar de novo en soños.

Xose de la Paz

 

 

El Salto del Titiritero, por Fernando Anarcoma

cometa_cordel

El salto del titiritero , por Fernando Anarcoma

Entre la realidad y el deseo hay un abismo a transitar. No es fácil salir, no sólo basta vivir, sino aprendes a desmigar y soltar lastres que no son de tu incumbencia: teje, desteje, y juega, que la vida es densamente pesada y seria a pesar de ti. Entre lo que deshaces y haces, vacías y renaces, no te ahogues. Hay que saber morir para renacer, y se mejora poco a poco, como un don que se va adquiriendo, y que te va alejando, ya no de los abismos de los otros sino del tuyo. Si escalas una cima no te rompas la crisma, disfruta del horizonte y respira, y baja tranquila, haciendo tuya la montaña con los bosques que la rodean; mas no les robes el espíritu, saboréalo y suéltate las trenzas, abrazando la armonía. Yo me hice añicos y recogí lo poco que era mío, que era inmenso; lo demás lo reuní, cogí unos troncos y les prendí fuego; y cuando la llama atravesaba el cielo lancé toda la basura que no era de mi autoría. Así renací de las cenizas que sigo amando al recuperar los secretos del niño que llevaba dentro; el niño que habían humillado antes de haber nacido; y que ahora sigo como un perro, mientras enhebramos el hilo de lo que aún no somos, a imagen del volatinero.

El vuelo de un niño es más potente que la realidad que lo aplasta si se sobrepone a ella. Desafiará la farsa de la impostura; tantas trampas y enredos, tejidos por falsos destinos y horizontes turbulentos y enmarañados, que hacen “honor” a los falsos honores de la infamia. Ese niño dibujó un pequeño lugar, un hueco, un punto en el telar de la tierra inabarcable, tejiendo un espacio para sí, donde la vitalidad y la emoción se fundieran con su experiencia y conocimiento, en comprensión y generosidad; rebelándose en descubrimiento y revelación; creando una posibilidad entre imposibles, una arquitectura que le abriera a su ir; como el árbol que se expande en todas direcciones abrazó las alas de su espíritu, y las dejó libres, para que el aire respire y los seres vivan, gracias al alimento que reciben y a su energía; preñada de una inocencia bondadosa.

Cuál es ese lugar. Dónde está. Cómo darle alcance. Él se montó en el corcel que recorre las orillas del tiempo, tras su tiempo, siguiendo lo desconocido, y le llamó Ir. Eso le dio sentido al jinete, enamorado del arco que hizo con sus manos, tensando la cuerda, afinando la mirada –como si ella y la punta de la flecha fueran lo mismo-, disparando a la nada donde arde Diana, como madre generadora de todo cuánto existe.

(Pensaréis vosotros, mis cadáveres exquisitos, que todo está dicho, que jugar con la retórica o el artificio de las palabras no aporta nada al fondo de la cuestión, sobre la sustancia de las esencias acerca del hecho de vivir; y que mi trama, quizá no responda a vuestras expectativas ni artimañas, ni concluye en alguna finalidad.

No sé si estaréis en lo cierto pero nadie sabe qué es exactamente, sólo os diré para terminar, donde me encuentro:)

Yo construí mi fortaleza y las paredes me aprisionaron, de tal modo que no pude ver. Tropecé conmigo y caí. Trampas crecieron a mis pies. Me entrampé como un esclavo que confió demasiado en la fortuna; y el incauto, sigue cavando, donde cavé hasta partirme la columna. Intenté salir de la fortaleza que reía con rancia soberbia y era tan recia y vanidosa que me hundí con ella; harto de consejos para volver al redil, y del mercado de las apuestas. (Contaros como salí de los escombros no es una exigencia para un arquero, así que evito los detalles, y la tentación a caer en cierta soberbia). Al final me empleé a fondo y me esmeré en convertir mis puntos más débiles en los más poderosos, renegando de muros y defensas, sin quedar del todo expuesto a las alimañas que acechan en la intemperie, -de algo me había servido acabar siendo un experto en el juego del escondite; y de las miradas que acecharon mis pasos cuando fui niño y adolescente; y como no, en los años, en que llaman a uno, adulto. Proteger la fragilidad no es cosa gratuita, y menos, fatal; como los muros que alzan los corazones para evitar a los depredadores. El problema que representa es que cuando se generaliza te pliegas como un erizo; y las púas pinchan sin distinción. Yo no podía cometer de nuevo el mismo error, con una fortaleza invadida de falsedades y mentiras; así que aposté siguiendo los impulsos del niño que pude ser, a pesar de caer en un sobrado estrabismo. Hice sumas y restas de aciertos y errores, alegrías y tristezas, desgracias y vuelos libres por la dicha, golpes de suerte y fatalismos, viajes de ida y de vuelta, ganancias y pérdidas – que nada tienen que ver con el mercado de las estadísticas-; y asomaron, escasas certezas, entre incertidumbres y caos; surcando renovados desafíos, mientras el cuerpo y la mente se mantengan en pie.

Y sigo, unas despacio, otras aprisa, por las sílabas que se agrupan y me llevan, fortaleciendo los mares del amor y la amistad, la vida que merece ser vivida; sin detenerme ni hacerme el conformista que huele a viejo, como tantos que se han detenido y dicen lo mismo de lo mismo, desde que atrofiaron el enriquecimiento de los espíritus de la conciencia cerrando los ojos al fulgor de la experiencia:

Todo lo libre que sé ser, contra el esclavo y mi esclavo que me la juegan cuando menos lo espero; y ahí ando, a vueltas con el tiempo que me queda, pues el camino es largo y pasa volando, y me expongo, como el pájaro de fuego, con las ventanas y puertas abiertas, haciéndome a mi manera, sin obligar a nadie.

Los ángeles han aprendido a ser discretos porque saben que si no les cortan las alas. Yo no creo en ellos, mas he aprendido la lección, y no es sencillo comprender los mensajes de las imágenes con que nos han confundido, desde que nacimos.

Aquí no se salva ni la lechera, mas la vida tiene sus desgracias, y aunque vayamos rumbo a peor, no deja de ser, para el que la alcanza, milagrosamente bella.

 

Nota: La imagen la encontré Aquí

Letras desde Álora

Mujer en la Playa, Antonio López (1959)
Mujer en la Playa, Antonio López (1959)

A Perseida,

de Mª Teresa Cobos Urbano
Quizás la fama atraiga
la envidia de los débiles
conjura de los necios
Nada
Quizás la fama dañe
quizás limpie la acera
mediocres lastimeros
seudo profetas
o
puede que traiga
aduladores ciegos
falsos trovadores
malsanos poetas
Pero si un corazón
limpio como el tuyo
se acerca a mi puerta
a escuchar mi verbo
a cantar mis letras
Me doy por pagada
acepto el peligro
de este enemigo
que me circunvala.

Querida mía…

¿Qué decir
cuando tus versos
acallan mis palabras
y hacen temblar los pulsos
Y vibrar las carnes
y sentir los miedos
y mirarme adentro?
….
Querida mía…
mil gracias, mil besos
mil te quieros.

Mj Sierra

La dirección es aproximada

 

 

 

La dirección es sólo aproximada

*

Imaginar,

asombrarse, compartir, soñar,

deslizarse por los hilos plateados

de un deseo tan mágico como añorado.

Renombrar los pasos.

Un velero o una burbuja ¿ a dónde irán?

Faro,  puerto,  océano, un árbol frío y seco;

 montaña o acantilado; carretera,  bosque,  ciudad;

ruta, …¿y por qué no Central Park

si la noche es estrellada

y un firmamento entero aguarda

para contar cuentos de una estrella errada?;

Lugares imprevistos sentidos a la par

que un susurro silba en el recuerdo.

*

En la vereda  habitamos, en el cauce  nos hallamos.

*

Transportar sentidos a paisajes imaginarios.

La dirección es sólo aproximada.

En la distancia vulnerable, ese instante permanece,

se mantiene en pie con el puño alzado,

en lucha continua por llegar a los vértices azules

por divisar en la lejanía los límites

siempre ajenos a nuestra llegada.

*

Reconforta encontrarse en el mismo silencio.

*

Amarramos a puerto.

La estela se difumina en blanco

junto con el tiempo agotado.

Recomenzar  de nuevo.

La dirección sólo será aproximada.

*

M. J. Sierra

Mi primer regalo en esta Navidad

*********

Aunque llegué a Granada siendo una ‘niña-preadolescente’ hace ya unos cuantos lustros (no tantos ¿eh??), sigo añorando mi tierra: Madrid, mi Madrid… (nótese aquí un leve suspiro rezumando ‘saudade’). Sin embargo, he de decir antes de nada que mi corazón comparte este cariño de mi Centro con mi Sur, porque yo ya soy del Sur.

Pero en estas fechas de nostalgias, recuerdos y ausencias retenidas, no hago más que escudriñar en mi memoria pasajes de mi infancia por sus calles llenas de luces y ruidos, de gentes de todas partes, de escaparates adornados con guirnaldas de colores brillantes. Y veo a una niña, cogida de la mano de su padre, con una gran piruleta de fresa en la otra, paseando entre los puestos de Navidad de la Plaza Mayor, con su gorrito de terciopelo negro y sus zapatos de charol recién estrenados. Todo era magia. Una magia con olores intensos a frío, castañas asadas y sueños de Reyes Magos.

Tengo amigos que lo saben, entre otras cosas porque siempre estoy dándoles la murga con eso. Y ayer, recibí mi primer regalo de Navidad en forma de imágenes. Xose es así. Encontró cuatro estrellas sobre el puente de Ventas y se plantó en el paso anterior con su trípode y todo, seguro que con un frío de mil demonios, para hacerme llegar estas fotos que os muestro. Así que, desde anoche tengo en mi cara una sonrisa tonta de felicidad por este regalo tan genial.

Tengo suerte, mucha suerte con todo lo que rodea mi vida. Y doy gracias, a todos por todo lo que me ofrecéis cada día. A ti Xose, hoy un beso desde mi Sur hasta tu Centro.

********

Preciosas ¿verdad?